Razones para mi propio verbo

AumW6gpCIAEkomp.jpg largeA pesar de los años aún recuerdo mis primeras tachaduras sobre el papel rayado, y también los regaños tras los desorientados grafitis que matizaron los rincones de la casa. Todavía retengo algunos de mis primitivos versos libres, esos que en medio de una clase te incitan a sombrear motivos para desafiar las oportunas matemáticas.

En ocasiones el tiempo suele privarnos de lo que nos hace crecer en espíritu, aun cuando la vocación limite el paso a los “por qué” con atrezos de futuro prometedor. Lo cierto es que la dicha jamás deja a un lado su emblema, si puedes liberar las pasiones que te alimentan las entrañas.

Por irracional que parezca, prefiero las palabras para descifrar sensaciones tangibles, esencias recónditas, cual espejos de las virtudes humanas.

No se trata de filosofar para embaucar papeles, ni de adornar líneas que exhalen cursilería barata para impresionar a las paredes. Tampoco creo en técnicas de antaño con previsión programada que caducan en el acierto.

Más bien apuesto a la gracia de escoger entre letras, con halo de aventura quijotesca, para traducir los recelos en sonrisas, los recuerdos en anhelos y la esperanza en memoria viva.

Así puedo construir mi propia galaxia. Me atrevo a llamarle así por tratarse del lugar donde he podido sustraerme tantas veces de la vorágine cotidiana, entre los absurdos, costumbres e incertidumbres del mundo real.

Simplemente un espacio para inventarme, un rompecabezas para articular quimeras, un reto para creer en lo que soy o puedo ser, un amuleto para no perder la fe que me hace confiar en las razones de un mañana insospechado.

Y se entreteje mi amasijo verbal, entre las horas apremiantes de un amanecer a contratiempo, entre los enrevesados callejones y pintorescas plazas de mi ciudad colonial, entre la agitada rutina de la gente que viene y va enardecida, en ocasiones errante, sobre ruedas o a pie, a bordo de un cataclismo o gritando en silencio.

Más allá del terror profesional a la cuartilla en blanco –para compensar el existencialismo que de vez en mes acostumbra invadirme- prefiero salvaguardar mi verbo principiante en las hendiduras de una voz inédita, pero siempre satisfecha por el encuentro.

About lisabellsanchez

Joven periodista camagüeyana que comparte el oficio con las bondades del papel en blanco. Adicta al cine y melómana de espíritu. Aficionada a la creación y a la gracia de la literatura. Peregrina por condición y por límites del kilometraje.
This entry was posted in Encuentros. Bookmark the permalink.

2 Responses to Razones para mi propio verbo

  1. ralexdelpino says:

    Mi vida está precioso, cuanto tengas un time pon un widget donde se te pueda seguir a través de correo electrónico, besoss

  2. Gracias mi amigo, tendré en cuenta tu sugerencia, aún está en proceso de terminación. jajajajaja

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s